Los esfuerzos de capacitación que realizan las organizaciones deben verse como esfuerzos para lograr un cambio o reordenamiento de la cultura organizacional.
Hablar de cambio en la actualidad no es nada sorprendente, sin duda alguna, ya estamos convencidos de que el cambio es obligado, simplemente para sobrevivir y subsistir en este entorno altamente competitivo.
Sabemos también que muchas empresas han incursionado en programas de excelencia, competitividad o calidad total, para dar respuesta a las exigencias del entorno.
Y que, en su mayoría, no se encuentran satisfechas con los resultados obtenidos e incluso algunas se han decepcionado con los mismos. Entendemos que implementar cualquier Sistema de Mejoramiento Continuo requiere de un cambio o reorientación de la Cultura Organizacional. |